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Kosovo y Serbia

  • Foto del escritor: Periferia Internacional
    Periferia Internacional
  • 31 ago 2022
  • 8 Min. de lectura

Actualizado: 6 sept 2022


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Foto: DPA/DW

En un año que ha puesto a prueba el orden internacional, el último episodio de confrontamiento llega desde los Balcanes, región tristemente recordada por ser el escenario de la última guerra en Europa del siglo pasado. Hoy, los enfrentamientos entre kosovares y serbios han escalado al punto de hacer que las potencias europeas y Estados Unidos le hagan recordar a Serbia que aun mantienen tropas de la OTAN cerca a su territorio.


Contexto histórico


El actual territorio de Kosovo formó parte de la extinta Yugoslavia. Fue entonces, una de las 2 provincias autónomas legalmente establecidas durante el mandato de Josip Bros Tito, quien hizo de la Yugoslavia socialista un Estado autónomo de Moscú y fuertemente integrado a pesar de su histórica diversidad etnico - religiosa. Yugoslavia entonces estaba conformada por 6 repúblicas: Bosnia - Herzegovina, Croacia, Eslovenia, Macedonia, Montenegro y Serbia. Y 2 provincias autónomas, una al norte de Serbia, llamada la Voivodina y otra al sur de Serbia, que era Kosovo.


En 1989, el comunista y nacionalista Slobodan Milosevic asume la presidencia en Serbia, y desde entonces el tono del nacionalismo serbio fue creciendo a lo largo de toda Yugoslavia. Es incluso en el propio Kosovo, lugar donde los serbios fueron derrotados por los turcos otomanos en 1389, desde donde Milosevic arremete en un discurso público contra las otras nacionalidades que integraban Yugoslavia, advirtiendo que llegaría el momento de construir la Gran Serbia.


Posteriormente, Milosevic eliminaría el estatus de provincia autónoma a Kosovo.


Animados por el nacimiento de nuevas repúblicas tras el colapso de la Unión Soviética y temerosos de que Milosevic también elimine su autonomía, Croacia y Bosnia dieron el paso a la independencia. Serbia respondió a la secesión iniciando una guerra a gran escala que duraría cerca de 4 años, durante los cuales se cometieron crímenes atroces como el genocidio de Srebrenica, uno de los episodios mas cruentos de Europa desde la segunda guerra mundial. La guerra acabó con los acuerdos de Dayton de 1995 pero aun quedaba un conflicto sin resolver: Kosovo.


En Kosovo, los serbios fueron históricamente mayoría hasta que empezaron a ser desplazados por los albano kosovares, etnia de religión musulmana y ancestros turcos, más próximos a Albania que a Serbia. Luego de quitarle su autonomía, los serbios prohibieron el lenguaje albano kosovar en las escuelas y los medios de comunicación de esta región.


UCK
Logo del UCK

Los albano kosovares se organizaron y crearon el UCK, el ejército de liberación de Kosovo, que en un principio fue catalogado de grupo terrorista por el departamento de Estado de Estados Unidos. El UCK combatió a los militares serbios y a su población quemando iglesias ortodoxas, los serbios respondieron igual y centenares de poblados y mezquitas fueron destruidas. Se inició así una guerra civil que duró desde inicios de 1998 hasta mediados de 1999 y en la cual la OTAN intervendría militarmente en apoyo a Kosovo cuando los esfuerzos diplomáticos fracasaron. Los bombardeos asolaron Belgrado, la capital Serbia, tan solo 4 años después del fin de la guerra en Bosnia. Milosevic tuvo que rendirse ante el poderío de la Alianza Atlántica y la falta de apoyo militar de su aliado, Rusia, en ese entonces gobernada por Boris Yeltsin.

La guerra dejó mas de 13 mil muertos y culminó con los acuerdos de Kumanovo, mediante los cuales la Fuerza Internacional de Protección para Kosovo - KFOR creada por la OTAN reemplazaría al ejército serbio en Kosovo, resguardaría la paz en la zona y apoyaría a la ONU en la administración temporal del territorio.


A pesar de las iniciativas de acercamiento entre ambas poblaciones, desde el 2004 se generaron continuos conflictos entre kosovares y la población serbia que aun habita en Kosovo, específicamente en el norte del territorio, frontera con el sur de Serbia. El punto más álgido y quizás el más determinante fue la declaración de independencia de Kosovo por parte de la Asamblea de Kosovo el 17 de febrero de 2008, ya que no se tuvo en cuenta los votos de la minoría serbia en esa asamblea, quienes decidieron no asistir.


Las conversaciones lideradas por la UE entre Kosovo y Serbia iniciadas en 2011 no han logrado hasta ahora ninguna normalización de las relaciones entre ambos países, principalmente porque Serbia no reconoce a Kosovo como país.


Reconocimiento internacional


Si bien la ONU reconoció la legalidad del acto tras una respuesta favorable de la Corte Internacional de Justicia, Kosovo no cuenta con un asiento en la Asamblea General, ello debido al poder de veto que tienen Rusia y China en el Consejo de Seguridad de la ONU. A nivel de política exterior, la decisión de Kosovo de independizarse ha dividido literalmente al mundo en 2. La mitad de países en el mundo lo reconoce como país soberano, mientras la otra mitad no. Curiosamente en Latinoamérica es donde menos reconocimiento tiene, sólo Costa Rica, Colombia y Perú en el 2008, Panamá y República Dominicana en el 2009, Honduras en el 2010 y El Salvador en el 2013 le dieron el reconocimiento respectivo como país independiente.


Estados Unidos y gran parte de la Unión Europea fueron los primeros en reconocer la independencia de Kosovo, salvo 5 países dentro del bloque europeo: Chipre, Eslovaquia, España, Grecia y Rumania.


¿Cómo se explica que España, cuyas tropas lucharon en la OTAN a favor Kosovo a finales de los 90s no lo haya reconocido como país?


Pues España tiene un lío domestico, en ese entonces aún con el País Vasco y actualmente, más intenso por cierto, con Cataluña, lo que le impide reconocer la independencia de una nación basada en características étnicas. Lo mismo sucede en Chipre y su vecina Grecia, quienes no reconocen a Kosovo, en gran medida debido a que ello implicaría que también reconozcan la independencia de Chipre del norte, territorio en disputa de mayoría turco musulmana.

Rumanía tampoco reconoce el país debido al cada vez más creciente nacionalismo de la etnia húngara que habita en Transilvania y que son casi un 20% de la población. Por las mismas razones Rusia y Ucrania tampoco reconocen a Kosovo.


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Twitter del Ministerio de Relaciones Exteriores de Kosovo

El último país en reconocer la independencia de Kosovo ha sido Israel en 2020, a pesar de tener dentro de su territorio también conflictos continuos por la independencia de Palestina en las zonas de Cisjordania y la Franja de Gaza. Sin embargo, este acto de reconocimiento se llevo a cabo ya que dentro de la negociación se postuló que Kosovo reconozca a Jerusalem como capital de Israel, siendo actualmente el único país de mayoría musulmana que reconoce a Jerusalem como capital del Estado hebreo.


Actual conflicto


El norte del Kosovo independiente tiene un gran número de población serbia que desconoce la independencia de Kosovo y por ende no reconocen su autoridad en la zona. Las tensiones se avivaron este año cuando el gobierno kosovar solicitó que todos aquellos que ingresen al país con identificación serbia deben reemplazarlas con un documento temporal emitido por kosovares durante su tiempo de estadía en el país. También solicitó a la población serbia que las placas de sus autos, validadas por Serbia, sean cambiadas por placas emitidas por Kosovo en un plazo máximo de 2 meses.


Si bien el gobierno kosovar justificó estas medidas aludiendo que es lo mismo que Serbia le suele pedir a los kosovares que llegan a su territorio, la población serbia en el norte no lo tomó nada bien. Cientos de camiones de carga pesada se estacionaron en los pases fronterizos entre ambas naciones, la población serbia fronteriza armó barricadas y bloqueó carreteras. El punto mas álgido ocurrió a inicios de agosto, cuando hombres armados dispararon contra oficiales en el paso fronterizo, el cual tuvo que ser cerrado.

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Bloqueo de carreteras en el norte de Kosovo | Foto: Laura Hasani/Reuters

La respuesta política no se hizo esperar, el presidente serbio Aleksandar Vucic advirtió al gobierno kosovar que Serbia ganará en caso el conflicto escale a mayor grado y los serbios se vean atacados. Del otro lado, el primer ministro kosovar, Albin Kurti, acusó a Vucic de ser quien incentiva las protestas de la minoría serbia en Kosovo. La OTAN, por su parte advirtió de represalias legalmente establecidas en caso se quiera quebrar la paz regional, señalando que está dispuesta a intervenir si el conflicto escala.


Datos a tener en cuenta


  • Kosovo es el noveno país más pequeño de Europa, una región caracterizada por el poco espacio territorial de sus países. En Pristina, la capital, existe un monumento a Bill Clinton por su apoyo al frente de la coalición de la OTAN durante la guerra contra Serbia.

  • El nuevo país tiene un sistema parlamentario, con una Presidenta, Vjosa Osmani, que representa al Estado y un Primer Ministro, Albin Kurti, ex portavoz del Ejército de Liberación de Kosovo - UCK durante la guerra, que representa al gobierno.

  • Actualmente el partido del Primer Ministro, de tendencia izquierdista, aboga por un referéndum para la unión de Kosovo y Albania en un único Estado. Contrario a las posturas de izquierda a nivel internacional, Kurti ha brindado declaraciones en apoyo al Estado de Israel, esto debido en gran parte al apoyo que Estados Unidos, aliado de Israel, brinda a Kosovo.

  • Al otro lado de la frontera, contrario a lo que podría pensarse, Serbia tiene intención de pertenecer a la Unión Europea, de hecho lo solicitó en el 2009 y desde el 2012 tiene el estatus oficial de país candidato a la adhesión, sin embargo, los continuos enfrentamientos políticos con Kosovo no le permiten una entrada plena al bloque.

  • Además de los lazos históricos y étnicos con Rusia, Serbia tiene un acuerdo acuerdo comercial con el gobierno de Putin que lo hace completamente dependiente del gas ruso. Es por ello que Serbia fue el único de los países candidatos a unirse a la Unión Europea que no condenó la invasión rusa a Ucrania y en cuyas calles se vieron marchas en apoyo a Putin.

  • Desde antes de la pandemia, Serbia había empezado a rearmar a su ejército, de hecho es el país que más ha gastando en defensa de todos los países que conforman los Balcanes y eso incluye la participación en estas compras y ejercicios militares de potencias anti occidentales. Por ejemplo, en el 2019 participó de la operación rusa “Escudo eslavo”, una serie de entrenamientos militares en conjunto entre Serbia y Rusia que incluyó el traslado momentáneo del sistema de defensa antimisiles ruso a Belgrado. Y este año, y a pesar de la recesión, compró sistemas de defensa antiaéreos y drones de combate a China. Esto ha puesto en alerta a la OTAN.

  • Sin embargo, la OTAN y Serbia casi siempre han llevado una relación respetuosa desde el fin de la guerra. El ejército serbio y la Fuerza de Protección de Kosovo - KFOR, usualmente han cooperado sin problemas en temas de seguridad interna sobretodo en la frontera, ejerciendo en algunos casos incluso patrullajes conjuntos.

  • Es muy difícil que Rusia apoye a Serbia esta vez si se desatan mayores enfrentamiento debido a que Putin ya se encuentra en medio de una guerra con Ucrania que aun no resuelve, además de tener tropas, formales y no formales como el grupo Wagner, distribuidas en otras parte del mundo.

  • El rearme serbio hace pensar que en cualquier momento podría estallar nuevamente una guerra en esta delicada región, sin embargo este no parece ser el año propicio para ello teniendo en cuenta el estado de los aliados de Serbia.

  • Quizás en algún momento Serbia usará ese arsenal militar pero está claro que estratégicamente, ahora no es el mejor momento. Aunque si parece ser un buen momento para Kosovo, quien tiene deudas pendientes con Serbia en su frontera norte y el apoyo de más de 4 mil militares de la KFOR que aun quedan en el país.

  • El vecino país de Montenegro, independizado de Serbia en el 2006, se encuentra actualmente sacudido por la crisis política originada por un acuerdo que regula las relaciones entre el Estado y la iglesia ortodoxa de Serbia. Para los opositores, este acuerdo fomenta la injerencia de Serbia en la política montenegrina y solicitan que Montenegro tenga su propio patriarcado ortodoxo, desligada de la Iglesia serbia. Las protestas llevaron a la caída del gobierno pro serbio de Dritan Abazovic. Montenegro es miembro de la OTAN y candidato a unirse a la Unión Europea.

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*Este artículo fue escrito por el editor general, si desea usarlo por favor señale la referencia de nuestra dirección web. También puede escribir a: periferia.noticias@gmail.com


**Este artículo forma parte de nuestro podcast "Periferia al día". Lo invitamos a escucharnos en:



Apple podcast: https://apple.co/3p7Vu4s


Lima, agosto de 2022

Periferia Internacional

 
 
 

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