Francia a través del cine
- Periferia Internacional

- 14 jul 2023
- 11 Min. de lectura

El cine francés ha cambiado mucho desde la época de Renoir, Truffaut o Godard. Una muestra de ello es la diversidad cultural y la crítica social con la que ahora cuenta, muy diferente a la ejercida en los años 60s y 70s.
El actual cine francés ya había pronosticado diversos acontecimientos por los que actualmente transita la sociedad francesa. Hoy, en el día nacional de Francia, hacemos un breve repaso por algunas películas que nos han mostrado a esa nueva Francia, un país tan diverso como distante.

Les Misérables (Los miserables)
Director: Ladj Ly
Año: 2019
Filmado como a modo de documental, este podría ser el filme que mejor retrate a la actual sociedad francesa, multicultural y estratificada.
El director Ladj Ly hace su debut en largometrajes, después de su paso por el cine documental, con este filme que nos muestra historias tan diversas como la población misma a la que representa. “Les miserables” inicia con imágenes reales de las celebraciones por la victoria francesa en la Copa del Mundo de Rusia 2018 para luego pasar a pequeñas tramas urbanas que se van enlazando y cuyo hilo conductor es esa paradoja entre las celebraciones por una Francia unida por la victoria y el sectarismo que a su vez cunde en los barrios más empobrecidos de la capital. De hecho, el filme se desarrolla en la localidad de Montfermei, lugar donde el célebre Víctir Hugo escribió su novela “Los miserables”. El título de la película entonces es alusivo a la trama de esa novela histórica que 161 años antes ya retrataba las desigualdades sociales.
Esta vez el poder está representado en un comando policial de tres hombres, dos permanentes y uno recién llegado, quienes tienen que amortiguar cualquier desorden diurno en esta convulsa zona con una inmensa población de inmigrantes y descendientes de inmigrantes. Luego de un suceso casi macondiano se desata una trepidante escalada de violencia cuyo final es aún mas enérgico.
Ladj Ly cuida muy bien la representación en este filme. La policial es multirracial y tiene que lidiar con peleas casi tribales entre grupos irreconciliables. Para ello hace uso de procedimientos al margen de su propia ley, por que al fin de cuentas, pase lo que pase “la policía siempre tiene la razón”.
Aun así, debido además al origen del director que creció en esa comuna, es imposible no notar que toma cierto partido por un bando en especial. Ello no le resta majestuosidad a un filme que se nutre de un buen guion, una buena fotografía y planos que nos generan familiaridad con lo que observamos, como si de un noticiero se tratara. Además de excelentes actuaciones, sobretodo de Alexis Manenti, en el papel del rudo policía Chris, quien se roba toda la película.
Manenti, junto con Ladj Ly y Giordano Gederlini escribieron el guion de este filme, que en un incio fue un consagrado cortometraje y 2 años después se volvió película. El filme fue nominado al Globo de Oro y al Óscar a mejor película en idioma extranjero y ganó el Premio del Jurado en el Festival de Cine de Cannes, donde además, inusual para una ópera prima, fue nominada también para la Palma de Oro, el máximo galardón.

La Haine (El odio)
Director: Mathieu Kassovitz
Año: 1995
Si el filme de Ladj Ly tuviese una precuela, sería esta.
Mathieu Kassovitz ya había alertado a los franceses de las consecuencias que puede producir la marginalidad y el abuso policial, presente hace más de 3 décadas, con este filme en blanco y negro cuya trama central hace alusión al título.
Hace 30 años, en los disturbios del 6 de abril de 1993, fallecía de un disparo en la cabeza Makome M’Bowole, un joven inmigrante de 17 años, que se encontraba esposado en una comisaría de Paris. Kassovitz usa esta referencia como premisa del filme. Luego de una noche de protestas y desmanes, un joven es herido gravemente por la policía y se encuentra en el hospital. Nosotros no vemos su historia pero si la de sus 3 amigos, quienes nos muestran un día entero en su vida. He aquí la importancia del trabajo de las secuencias y el manejo de actores, pues en gran parte del filme parece que no pasara nada, sólo vemos a 3 jóvenes desperdiciar su tiempo en medio de una ciudad violentada, pero esto sirve al director para mostrarnos la marginalidad de los suburbios de Paris, donde la pobreza y la inmigración van de la mano, mientras el racismo y la violencia policial se encuentran en el otro bando.
El director hace uso de travellings, primeros planos, planos partidos y vistas áreas para mostrarnos la depresión urbanística y social de los suburbios franceses, así como para acercarnos a la interacción entre sus protagonistas: Vinz, un judío, Said, un musulmán y Hubert, un afrofrancés. Cada uno representa a una etnia históricamente discriminada, pero a la vez sobre ellos recae distintas visiones acerca de cómo afrontar la vida. Vinz está lleno de odio y venganza (en un inicio podemos creer que él le debemos el nombre del filme, pero no es así necesariamente), Said es indiferente y solo quiere divertirse, por ello trata de ser un mediar entre Vinz y Hubet, quien es el más racional y cauto del grupo.
La película no sólo es una temprana crítica frontal a la desigualdad social y la desesperanza en los jóvenes, también tiene tiempo para denunciar el nacionalismo y el racismo que para Kassovitz representan no sólo los skinheads, sino también Jean Marie Le Pen, cuyo partido xenófobo quedó en cuarto lugar en las elecciones de 1995 que le dieron la victoria a Jacques Chirac, época en la que se estrenó la película.
Con un bajísimo presupuesto, esta segunda película de Kassovitz obtuvo 3 premios César (el Óscar francés) a mejor película, mejor producción y mejor montaje. Fue también la primera nominación a mejor actor en estos premios para Vincent Cassel. Por su parte, Kassovitz obtuvo el premio a mejor director en el Festival de Cine de Cannes. Muchos años después, el director comentó que deseaba hacer una secuela de este filme. Bueno, Ladj Ly se le adelantó, pues dijo que tomó muchas referencias de esta película para hacer “Les miserables”. Si ven ambos filmes notarán que el final es muy parecido, con una persona mirando el encuentro entre dos bandos irreconciliables.

Dheepan
Director: Jacques Audiard
Año: 2015
Esta es la única película francesa hablada en su mayoría en Tamil, la lengua drávida oriunda del sur de la India y el norte de Sri Lanka. Y es que la película nos narra el periplo de 3 ceilandeses que pretenden hacerse pasar por una familia que huye del conflicto entre los tigres tamiles y el gobierno de Sri Lanka. Así, llegan a Francia y luego de un proceso de gestión del asilo bastante cuestionable, logran cimentarse en la ciudad luz, con diversas ayudas sociales al inicio de su estadía. Sin embargo, la ilusión del primer mundo se desvanecerá pronto al notar que la violencia los persigue aún a miles de kilómetros de su tierra natal. No todo brilla en el corazón de Europa.
Jacques Audiard, uno de los más renombrados directores franceses, usa esta historia apara denunciar abiertamente el trato y el hacinamiento a los inmigrantes y la poca seriedad del gobierno galo en la emisión de asilo político, quizás por ello, Francia es uno de los destinos favoritos en Europa para refugiarse.
Audiard además, dijo que quería contar la historia de los tamiles, cuyo conflicto en el otro lado del mundo ha sido ignorado por la comunidad internacional y cuyo pueblo casi nunca ha sido representado en el cine. En Francia hay más de 100 mil inmigrantes tamiles provenientes tanto de India como de Sri Lanka.
Sin embargo, esta historia podría ser universal en realidad, Bien podrían ser tamiles, como subsaharianos o sirios, ya que el filme muestra como la población inmigrante es arrinconada a los bajos suburbios una vez llegados al paraíso Europeo, generando así un círculo de violencia del cual, en un futuro, será imposible salir. La integración no existe cuando la única vía para subsistir es convivir con lo población más relegada del país. Uno ve el filme y se pregunta, en qué se diferenciaría el lugar de acogida de estos inmigrantes en Francia con algunos campo de refugiados en otras partes del mundo. Aunque, dicho sea de paso, el filme es un bastante optimista en como resuelve las tramas que se van alineando.
Como suele ser costumbre en el cine de crítica social francés, el director no usa actores profesionales para los personajes centrales, generando así un acercamiento a sus roles, ya que no son rostros conocidos en el séptimo arte. La película ganó la Palma de Oro en el Festival Internacional de Cine de Cannes.

Un prophète (Un profeta)
Director: Jacques Audiard
Año: 2009
Un filme oscuro y violento, propio del universo de Audiard, que lanzó a la fama a uno de los más internacionales actores franceses, Tahar Rahim, en el papel del inolvidable Malik El Djebena.
Malik es un joven de origen árabe que cumple condena por agredir a un policía, un tópico muy recurrente en las películas aquí reseñadas, y se ve envuelto en medio de dos bandos de presidiarios: los corsos y los musulmanes. Pronto el joven será acosado en medio del conflicto y terminará siendo repudiado por su origen. Para algunos solo por el hecho de ser árabe y por otros por considerarlo un traidor. Pero, en medio de la marginalidad y la violencia, El Djebena emerge jugando a su propio ritmo.
Esta película, de más de 2 horas de duración, usa bastantes referencias para potenciar la narrativa carcelaria. La trama y la puesta en escena bien pudiera recordarnos una temporada de "Oz", la espectacular serie de los inicios de HBO. Aquí también los clanes importan y la supervivencia es una obligación. Para ello, el protagonista usa su ingenio, misticismo e incluso su origen a su favor, a pesar de ser prácticamente analfabeto. Es un Walter White carismático.
La cárcel es sólo otro escenario de la marginalidad a la que se ven expuestos muchos inmigrantes, ya sea por crímenes comunes, tráfico de drogas o pertenencia a grupos radicales islamistas. Es interesante como Audiard, quien suele representar muy bien los problemas de las minorías étnicas, aunque en este caso no son tan minorías actualmente, presenta la movilidad social del crimen en la Francia moderna. Antes los grandes criminales eran los capos de la mafia europea como César Luciani, el viejo corso de la película, que se va quedando solo mientras la comunidad musulmana crece en población arrinconándolo y desafiándolo. Ahora el crimen impera en las zonas más desfavorecidas de Francia y en ellas el rostro común es el del inmigrante.
La película ganó el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cine de Cannes y fue la candidata francesa en los Óscar en la terna de mejor película en idioma extranjero. Se llevó el BAFTA a mejor película extranjera y en los premios César de Francia obtuvo 9 galardones, entre ellos el de mejor película y mejor actor para Tahar Rahim, quien también se llevó el Premio de Cine Europeo a mejor actor en éste, su primer filme protagónico.

Entre les murs (Entre los muros)
Director: Laurent Cantet
Año: 2008
Filmado a modo documental, que parece estar muy en boga en el cine francés, la película nos introduce en un aula de clases multicultural y multirracial para hacernos partícipes del agobio que puede producir el formar a muchachos que ven a la escuela como una obligación y no como un centro de conocimiento. Este desapego hace que cuestionen el sistema educativo por ser poco inclusivo y desfasado. En memorables escenas, los alumnos hacen ver a su progresista profesor que incluso alguien como él ejerce a veces microrracismos, usando siempre nombres propiamente "blancos" en vez de usar nombres no franceses como los que llevan sus estudiantes, para sus ejemplos en clase.
A los alumnos se les ve cansados de tener que estudiar la cultura francesa y europea, lo que supone un duro trabajo para un docente de literatura. Algo que el maestro comparte con otros docentes, que explotan por no poder controlar a los chicos de la clase.
Esta no es la típica película de profesor bueno y alumnos rebeldes, vemos en muchos de ellos un ansía por querer cambiar pero no poder porque es más fácil rebelarse que ser responsable en un sistema educativo que, además, ha rebajado la labor docente a un ente casi lejano, que debe cuidar cada cosa que dice o cada actitud que muestra. Un gran película para el debate sobre los nuevos modelos permisivos de educación y cómo ejercerlos en una población estudiantil que no acepta ningún control.
La película es un espejismo de lo que es actualmente Francia. Muy fácilmente la dinámica de poder entre el docente y los alumnos se puede llevar al plano social, entre políticos, policías o todo el que ejerza legalmente el poder y una población que no legitima su accionar.
El filme estuvo nominado a mejor película en idioma extranjero en los premios Óscar y ganó la Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes, tras 22 años en los que no ganaba una película hecha en Francia. Obtuvo también el Premio César a mejor guion adaptado, pues está basada en la obra semi autobiográfica de François Bégaudeau, el actor principal del filme, quien fue docente en la vida real, al igual que los padres del director.

Made in France (Objetivo: Paris)
Director: Nicolás Boukhrief
Año: 2015
Dos veces tuvo que ser cancelado el estreno de esta película del periodista y director, Nicolas Boukhrief. Su lanzamiento comercial estaba previsto para inicios del 2015 pero los atentados contra el semanario Charlie Hebdo retrasaron su estreno, posteriormente la fecha elegida fue noviembre de ese mismo año, mes que nuevamente la tragedia asoló Paris con los atentados del Estado Islámico en la ciudad luz. El filme tuvo que posponer nuevamente su estreno y se decidió lanzarlo al mercado sólo en formato de vídeo.
El motivo no podía estar mas claro, el filme parecía ser aterradoramente profético. La película empieza con la voz de Malik Zidi, quien interpreta a Sam El Kansouri, un periodista franco argelino que decide infiltrarse en las mezquitas clandestinas de Paris, que sirven de plataforma para el islamismo más radical. El motivo es escribir un libro sobre como esta retórica fundamentalista logra atraer a los jóvenes franceses de confesión musulmana. Sam terminará ingresando a un célula terrorista que pondrá a prueba su fortaleza y sus convicciones.
Este thriller no pretende juzgar a ninguna religión, por el contrario expone fielmente la sinrazón del fanatismo, ya que el protagonista es un musulmán moderado, mientras sus compañeros integristas parecen haber perdido la lógica. El grupo islamista lo conforman franceses, hijos de inmigrantes, y hasta un cristiano convertido a la fe de Mahoma. El mensaje central es que el fundamentalismo islámico no es exclusivamente un problema de personas que llegan del exterior, porque estos chicos también son franceses, a quienes el radicalismo tomó por completo, al punto de considerar que su única bandera es el extremismo religioso. La amenaza, aunque no le guste a los nacionalistas, también viene de adentro.
“Los políticos afirman que estamos en guerra, pero estos terroristas fueron formados en Francia, no son enemigos de otros países. No podemos declararles la guerra. Son ciudadanos franceses”, dijo en director en una entrevista promocional.

L'Adieu à la nuit (Adiós a la noche)
Director: André Techiné
Año: 2019
El cambio en la sociedad francesa no sólo se da en los suburbios más olvidados, se ve reflejado en todas las capas sociales, incluyendo la clase media alta francesa. Quién mejor para interpretar a una mujer de este estrato socio económico que la legendaria Catherine Denueve, en su octava colaboración con el director, quien da vida a una noble abuela que regenta un centro ecuestre en el interior del país, cuyo nieto llega a visitarla para despedirse pues debe partir fuera del país. Pronto el filme empieza a virar hacia un trhiller familiar cuando la abuela se da cuenta de algunos cambios en el comportamiento de su nieto, quien se ha acercado al islamismo radical.
El célebre director André Techiné usa este complicado tema, no tocado antes en su filmografía, para acercar al espectador al conflicto familiar y generacional de una típica mujer francesa que ve como su nieto se pierde en ideas totalmente ajenas a ella.
El filme no juzga los motivos de la conversión al islamismo radical, presente en algunos jóvenes musulmanes europeos durante los años de gloria del ISIS, a pesar de que para hacer la película, Techiné usó como insumo el libro "Les revenants" del periodista David Thomson, quien entrevistó a diversos jóvenes que fueron a pelear a favor del califato islámico en Siria e Iraq y luego regresaron a Francia. Cabe señalar que por este trabajo, Thomson ganó el prestigioso Premio Albert-Londres (El Pulitzer francés), lamentablemente el autor tuvo que huir de Francia meses después por las amenazas de los radicales islámicos.
Es, quizás también por este temor, que película no profundiza mucho en los personajes secundarios aún pudiéndolo hacer con tremendo referencia en su guion, y ese quizás es la crítica más severa que recibió Techiné sobre este, su vigésimo sexto trabajo. Casi todo el filme se sostiene en la figura de Catherine Denueve, reduciendo la trama a las decisiones que ella toma y la introspección que hace de su actuar frente a lo desconocido.
La película fue presentada en el Festival de Cine de Berlín.
Periferia internacional 2023




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