Esta semana en el mundo 50
- Periferia Internacional

- 17 dic 2023
- 8 Min. de lectura
Del lunes 11 al domingo 17 de diciembre de 2023
Las noticias más resaltantes... esta semana en el mundo.

Sin cambios
El pueblo chileno decidió, por segunda vez, no aprobar la propuesta de nueva Constitución, esta vez redactada desde la derecha.
Con un porcentaje superior al 55%, los chilenos se opusieron al nuevo texto constitucional. De esta forma, se cierra el proceso constitucional en el país y se mantiene vigente la carta magna promulgada durante la dictadura de Augusto Pinochet, la cual ha sido reformada desde 1989 con los primeros cambios para la transición a la democracia.
Sólo en el 2005, bajo el gobierno del expresidente Ricardo Lagos, la actual Constitución tuvo 58 reformas, entre ellas la eliminación de la figura de senador vitalicio que había favorecido a Pinochet, la reducción del mandato presidencial de 6 a 4 años y la prohibición de reelección inmediata. Sin embargo, las reformas aplicadas no tocaron el modelo económico, ni la implementación del Estado subsidiario. Cabe señalar que desde el año pasado, el quorum para reformar la Constitución ha disminuido de 2/3 a 4/7, el más bajo en toda Latinoamérica.
Como se recuerda, tras el estalido social del 18 de octubre de 2019, el entonces mandatario Sebastián Piñera propuso un referéndum para decidir si se cambia la Constitución pinochetista, una de las demandas de la población durante las protestas. La consulta para redactar una nueva Carta Magna se hizo en plena pandemia (octubre de 2020) y contó con la aprobación histórica del 78,3% de los votantes.
Es así que se inició el primer proceso constitucional que estaría a cargo de una Convención elegida democráticamente. Por primera vez en el mundo el órgano que redactaría la nueva Constitución era paritario y se guardaba escaños para los pueblos aborígenes. Todo un logro que luego se vino abajo.
La primera Convención estaba manejada, en su gran mayoría, por partidos de izquierda y ultra izquierda. Las propuestas de entonces parecían demasiado pretenciosas para un país que no se veia reflejado en ellas. Además, la población empezó a distanciarse y desconfiar de la Convención por los escesivos gastos superfluos que acarreaba (en plena pandemia) y los escándalos dentro del mismo órgano, como el de Rodrigo Rojas Vade, vicepresidente adjunto de este ente constituyente, quien mintió sobre su estado de salud, aduciendo tener cáncer para lograr obtener votos.
En setiembre del año pasado, los chilenos fueron a las urnas para decidir si aprobar la propuesta de esa Convención o no. Un contundente 62% rechazó la nueva Constitución. Fue el peor fracaso de la izquierda en décadas.
Es así que se llega a esta segunda propuesta. El nuevo gobierno de Gabriel Boric acordó con los diversos partidos políticos un nuevo proceso constitucional. Esta vez se elegiría un Comité de Expertos (24 personas) que serían designados por el Congreso. Este comité elaboraría un anteproyecto constitucional que debía ser aprobado por un Consejo Constitucional, compuesto por 50 miembros elegidos por voto popular, para luego ser consultado en un plebiscito. Las elecciones para este Consejo fueron un duro revés para la izquierda chilena, pues ahora en su mayoría estaba integrada por partidos de derecha y ultraderecha.
La nueva propuesta fue dinamitada por la izquierda y las organizaciones pro derechos humanos, en gran parte por su postura frente al aborto, la prohibición de la huelga para los trabajadores estatales, la intangibilidad de los fondos de pensiones privados y por la posibilidad de que los condenados por delitos de lesa humanidad puedan tramitar el arresto domiciliario en vez de la pena en cárcel.
La izquierda chilena, hizo campaña por el rechazo a esta nueva propuesta, por lo cual implicitamente estaban aceptando quedarse con la Constitución pinochetista. Paradojas del destino.
El presidente Gabriel Boric salió a declarar luego de la votación y reconfirmó que Chile se mantendría con la Constitución promulgada el 21 de octubre de 1980: “Durante nuestro mandato se cierra el proceso constitucional, las urgencias son otras”.

La guerra continúa
A dos meses del conflicto entre Israel y Hamás, el Ministerio de Sanidad de Gaza ha contabilizado los muertos en esta zona por el bando palestino en más de 18 mil.
A pesar de haber perdido más de 100 soldados, el gobierno israelí no pretende detener su ofensiva en Gaza; por el contrario, ante el llamado internacional para un cese al fuego, el ejecutivo ha dicho que la guerra, cuyo objetivo es acabar con el grupo terrorista Hamás, "tomará tiempo".
El portavoz de defensa israelí, Daniel Hagari, ha señalado que en el último mes se ha detenido a más de 500 integrantes de Hamás, a quienes se han llevado a Israel para investigarlos.
Sin embargo, dentro del ejército israelí también ha habido graves errores. Tres rehenes israelíes (dos judíos y un beduino) fueron asesinados por su propio ejército al confundirlos con milicianos de Hamás. Según el ministerio de defensa, el hecho se suscitó en medio de los intensos combates y debido a que los militantes de Hamás se visten de civiles e incluso hablan en hebreo para confundir a las tropas israelíes y hacerles una emboscada.
Mientras tanto en Cisjordanía, un grupo de soldados israelíes ingresaron a una mezquita en la ciudad de Yenin y recitaron oraciones en hebreo, por la festividad de Hanuka, a través de los altavoces que usan los musulmanes para el llamado al rezo. Esta provocación innecesaria ha sido condenada por el gobierno israelí, que ha expulsado a los soldados que participaron y les ha abierto medidas disciplinarias.
Cerca de 500 palestinos han fallecido en Cisjordania desde inicios de año, en su mayoría producto de los enfrentamientos con las fuerzas israelíes. Por el bando israelí 41 personas también perdieron la vida en esta región palestina, la mayoría de ellos colonos judíos.

Dónde está Alexei
El líder opositor ruso, Alexei Navalny, ha desaparecido de la prisión donde cumple condena en el este de Moscú y no se sabe su paradero, según han comentado sus abogados mediante la red social X.
Navalny ha sido un activo opositor al gobierno de Vladimir Putin. Desde sus inicios ha fomentado marchas pidiendo una mejor democracia y ha criticado al régimen desde sus portales web "Live Journal" y "RosPil". En el 2007 creó el Movimiento Nacional de Liberación de Rusia, cuyas siglas NAROD, significan "pueblo" en ruso.
En el 2010 publicó en su portal documentos filtrados sobre un desfalco de 4 mil millones de dólares en una empresa estatal de oleoductos. Un año después organizó y participó en las protestas contra el cuestionado nuevo mandato de Vladimir Putin. Posteriormente fundaría una ONG que investiga casos de corrupción en el Estado ruso.
En el 2020 fue llevado a Alemania para recibir tratamiento tras ser envenenado con el agente tóxico ruso "Novichok". El gobierno de Putin negó haber estado detrás del atentado, sin embargo, ordenó el encarcelamiento del disidente tan pronto piso suelo ruso a su retorno en 2021.
Navalny fue condenado a 19 años de cárcel en agosto pasado por diversos delitos, entre ellos, por crear una organización "extremista" y financiar actividades contra el gobierno. Esta pena se sumaba a los 11 años de cárcel que la justicia rusa le había impuesto por fraude, algo que Navalny siempre negó. Esta sentencia también comprendía su inhabilitación para postular a un cargo público, pues según las leyes rusas las personas que han sido condenadas no pueden ejercer el derecho de representación política.
A inicios del 2021 realizó una huelga de hambre a la que puso fin luego de recibir tratamiento médico. Ese mismo año recibe el premio Sajarov, del Parlamento Europeo, a la libertad de conciencia. A fines del año pasado había advertido a su equipo que le estaban suministrando un fármaco desconocido para tratar su dolor de espalda.
"Entiendo perfectamente que, como muchos presos políticos, estoy sentenciado a cadena perpetua. Donde la vida se mide por el plazo de mi vida o por el plazo de vida de este régimen", dijo el opositor tras ser condenado.
Si desea conocer más sobre Alexei Navalny puede ver el documental de HBO "Navalny", el cual ganó el Óscar a mejor documental este año.

Roces
El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, ha bloqueado un paquete de ayuda de 50 mil millones de euros del presupuesto de la Unión Europea destinados a Ucrania. El motivo ha sido la visión pragmática y realista del mandatario pues, según él, Ucrania no puede ganar la guerra y debería centrarse en un alto al fuego y el inicio de negociaciones para la paz.
Pero el gobierno de Orbán no sólo se opone a la ayuda monetaria a Ucrania, también se ha manifestado en contra de la adhesión de este país a la Unión Europea. Este jueves, en la Cumbre de la Unión Europea, el mandatario húngaro dijo que no hay razones para iniciar las negociaciones de adhesión de Ucrania al bloque europeo.
"Hemos establecido siete condiciones previas e incluso con la evaluación de la Comisión Europea, tres de siete no están cumplidas. No hay razón para negociar ahora la membresía de Ucrania", dijo Orbán quien considera que el ingreso de Ucrania a la Unión Europea sería un desastre en materia de seguridad y un problema para los agrilcultores húngaros, quienes verían una reducción de sus exportaciones ante el ingreso del mercado ucraniano.
Orbán plantea una asociación estratégica con Ucrania en vez de una adhesión a la Unión Europea. Los mandatarios de ambos países se encontraron hace poco en Buenos Aires durante la toma de posesión del presidente argentino Javier Milei. Se dice que Zelenski aprovechó para consultarle a Orbán el porqué de su postura ante Ucrania.
Para nadie es un secreto que Orban, uno de los líderes más conservadores de Europa, es el aliado más fuerte de Vladimir Putin en la Unión Europea. De hecho no suele criticar al gobierno ruso, aunque si condenó la invasión a Ucrania, y ha sido de los pocos gobernantes europeos en reunirse con Putin durante la guerra.
Cabe señalar que en Ucrania viven 50 mil húngaros. El gobierno de Orban se ha mostrado en contra de las leyes ucranianas en materia de educación que impiden la enseñanza del húngaro en sus comunidades étnicas.
Esta semana, sin embargo, Ucrania ha logrado que el Fondo Monetario Internacional le apruebe un desembolso monetario de 900 millones de dólares. Esto como parte del Acuerdo de Servicio Ampliado del Fondo, que abarca más de 15 mil millones de dólares para la ayuda a Ucrania en los próximos 48 meses.

Cambio de rumbo
Tras 8 años de gobierno ultraconservador, un cambio de rumbo marca la política polaca. Esta semana el Parlamento de Polonia designó a Donald Tusk, exfuncionario de la Unión Europea, como primer ministro.
Tusk se convierte en jefe de gobierno en Polonia, casi dos meses después de las elecciones generales y a pesar de haber quedado segundo en los resultados. Esto debido a que Polonia, al igual que otros países europeos, es una democracia parlamentaria donde no siempre gobierna el que gana. Un caso idéntico fue el español, donde a pesar que el partido opositor ganó las elecciones, el actual presidente Pedro Sánchez fue el único que pudo generar alianzas para formar gobierno y ser investido nuevamente como mandatario.
El expresidente del Consejo Europeo logró negociar con partidos de izquierda y la centro derecha para obtener los votos necesarios que logren su investidura, algo que no logró Mateusz Morawiecki, el ahora exprimer ministro polaco, ante la falta de alianzas para que se mantenga en el poder.
El nuevo gobierno de Tusk se vislumbra como progresista en materia de derechos sociales y más cercano a la Unión Europea y a la causa ucraniana, en contraposición a la postura de su antecesor en el cargo.
Entre las nuevas medidas del estrenado gobierno están el incremento salarial a docentes, un proyecto de ley para uniones civiles de las parejas LGTB y una investigación profunda del manejo del gobierno en la anterior gestión conservadora.
Director
Periferia Noticias
Diciembre 2023





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